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El día que el hermano del “Che” Guevara secuestró a la hija de una de las familias más ricas de México

Beatriz Madero Garza, hija del empresario minero Enrique Madero Bracho, sobrino del ex General Francisco I. Madero, fue secuestrada por un grupo de guerrilleros exiliados entre quienes se encontraba Roberto Guevara, hermano del “Che”, en octubre de 1981. ARCHIVERO revela detalles de esta historia a través de una revisión de documentos gubernamentales y hemerográficos.

Dardo Neubauer 

“Vendo Ford 400 mil pesos informes señor Madero. Precio Sumamente elevado pero en la mejor disposición de negociar”, decía el anuncio clasificado publicado el 25 de octubre de 1981 en el periódico El Universal con el que la familia Madero Bracho, intentó que los secuestradores bajaran el monto del rescate de su hija Beatriz.

El anuncio era parte de las exigencias de los secuestradores, un grupo de guerrilleros argentinos exiliados comandados, según la DFS por Roberto Guevara, hermano del “Che”. El objetivo: iniciar las tratativas para el pago de 40 millones de pesos y la posterior liberación. 

Aviso clasificado donde los familiares manifiestan estar de acuerdo con las negociaciones. 25 de octubre 1981. El Universal

Beatriz era hija de Enrique Madero Bracho, fundador de la minera Autlán y sobrina de Antonio Madero y Pablo Emilio Madero Belden, excandidato a la presidencia de México. Todos ellos eran miembros de una vieja dinastía de hombres de negocios cercanos al poder político. Pero tal como se menciona en el clasificado, el regateo no conoce clases sociales. 

Este dato por sí curioso, forma parte de una historia que se desarrolló entre octubre y noviembre de 1981. Una historia que vinculó a grupos guerrilleros, una de las familias más importantes del país y las agencias de seguridad y espionaje del Estado.

ARCHIVERO reconstruye cómo ocurrieron aquellos hechos a través del acceso a decenas de informes de la entonces Dirección Federal de Seguridad (DFS), extractos de la causa penal radicada en un juzgado del Distrito Federal y una revisión hemerográfica durante un año. 

La historia en México de Roberto Guevara, hermano del reconocido guerrillero Ernesto Che Guevara, nos lleva a principios de la década de los 80. Como parte del gran grupo de exiliados por la persecución de las dictaduras del cono sur, Roberto Guevara transitó sus días fuera de Argentina entre Europa, Cuba y México, pero sin abandonar su militancia política en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) de Argentina.

Como parte de las acciones para recaudar dinero para la organización guerrillera, Roberto Guevara, en conjunto con un grupo de militantes argentinos, entre quienes se destaca Julio Santucho, hermano de Mario Roberto Santucho, líder del PRT-ERP, secuestró a Beatriz Madero Garza, hija del empresario Enrique Madero Bracho y sobrina de Pablo Emilio Madero Belden, candidato presidencial por el PAN en las elecciones de 1982.

Madero Garza trabajaba en la compañía “Minera Autlán”, propiedad de su padre, en la cual era parte del equipo de administración. El 23 de octubre a las 18.30 salió de su oficina en Polanco y subió a su Volkswagen Caribe verde para dirigirse a su domicilio. Sin embargo, ese viernes no sería como otros. Casi una hora después, su familia recibió una llamada en la que una voz amenazante decía: “Tenemos en nuestro poder a la señorita Beatriz Madero; no comuniquen a la policía; yo hablaré posteriormente con la clave (tachado). No avisen a la policía. No avisen a la policía. No avisen a la policía”.

Según la DFS, el secuestro fue ejecutado por Ángel Porcceu Sukka, Ramón Antonio Beviglia y Ariel Morán Silvestre, quienes interceptaron a Madero Garza en la avenida Campos Elíseos. Los secuestradores abordaron su vehículo, el cual fue abandonado calles adelante y sustituido por otro para dirigirse con rumbo a Cuernavaca, Morelos, lugar donde estaría en cautiverio.

Las comunicaciones entre los captores y la familia de la secuestrada se llevaron adelante mediante los métodos clásicos en este tipo de casos: a través de llamadas telefónicas y mensajes dispuestos en la vía pública, como por ejemplo, una carta debajo de una llanta en una entrada de automóviles en Eje Central y Tacuba o través de un mensaje cifrado en un anuncio clasificado en el periódico El Universal, en el cual los familiares afirmaban estar de acuerdo con la negociación. El pedido por la liberación de Beatriz Madero: 40 millones de pesos mexicano.

Reporte de la DFS sobre el secuestro de Beatriz Madero Garza

El secuestro no solo tomó por sorpresa a la familia Madero Bracho, sino que llevó a Enrique a reunirse de forma urgente con el Presidente López Portillo para plantearle la preocupación del caso.

Pero el plan de los guerrilleros tuvo un fallo inaudito. En una de las comunicaciones telefónicas, los captores le piden a la familia que retire una carta de las fauces de una estatua de un león ubicada en el ingreso al Bosque de Chapultepec. 

Agentes de la DFS y de la DIPD armaron un dispositivo en la zona e identificaron a un individuo sospechoso, el cual fue detenido, reconociendo su participación en el secuestro. Si bien se identificó como Geovanni Rosas, su nombre verdadero era Ángel Porcceu Sukka. 

Tras interrogarlo junto a su pareja y de allanar su domicilio, en donde se encontraron armas y propaganda política, Porcceu Sukka se logra comunicar con el resto de sus compañeros, pidiendo que liberaran a la secuestrada.

La liberación de Beatriz Madero el 27 de octubre de 1981, desencadenó una serie de detenciones, entre las que se destaca la de Roberto Guevara y Julio Santucho, líderes del movimiento guerrillero argentino en México. Esta posición de jerarquía entre los exiliados detenidos, llevó a la DFS a considerarlos como los instigadores y autores intelectuales del secuestro

Luego de estar detenidos varios días en la Procuraduría General de Justicia del DF, el 6 de noviembre el juez José Humberto Albarrán les dicta formal prisión de los detenidos. Se los acusa de ser presuntos responsables del delito de privación ilegal de la libertad, en su modalidad de secuestro, asociación delictuosa y portación ilegal de armas de fuego, siendo trasladados al Reclusorio Norte. 

Periódico Uno Más Uno. 03/11/1981

Dentro de los delitos que se les atribuyó, se señalaron también el robo al Banco Nacional de México y al Banco Serafín ubicados ambos en la Colonia Del Valle, entre diciembre de 1980 y julio de 1981. También recayó sobre ellos la acusación de robo de un vehículo en la colonia Nápoles, en el cual el día 23 de octubre de 1981 secuestraron a Madero Garza.

La DFS reconoce que no son delincuentes comunes ni lucran para beneficio personal. “Son miembros de una gran organización que tiene actividades a nivel mundial y que los beneficios económicos obtenidos en acciones militares son controlados para la continuación de la lucha revolucionaria en su país y en apoyo a las revoluciones en otros países”. Ante esto, sugieren vigilar al resto de los exiliados argentinos en México, a quienes visitan a los detenidos y a los posibles nexos locales con el fin de impedir una penetración ideológica en el país.

En declaraciones públicas hechas a medios de comunicación y a través de una carta dirigida al Presidente José López Portillo el 25 de noviembre de 1981, Guevara y Santucho señalan su inocencia en el caso, destacando que la única vinculación se debe al rango jerárquico a nivel partidario. 

En esta carta, mencionan que muchas de las declaraciones obtenidas por la justicia se dieron luego de recibir golpes y que la verdadera intención de sus detenciones es por que “somos hermanos de Mario Roberto Santucho y Ernesto Che Guevara: al desprestigiarnos se pretende empañar la imagen de estos dos grandes luchadores de la Revolución en Argentina y América Latina”.

Carta de Roberto Guevara de la Serna y Julio Santucho Juárez dirigida al Presidente José López Portillo

Sin embargo, Roberto no fue el único Guevara implicado en el secuestro. Su hija, Eleonora Guevara junto a Ángela Rosa Tivegna controlaban la casa de seguridad en Cuernavaca donde mantuvieron retenida a Beatriz Madero. Pero, enteradas de la captura de sus compañeros y el pedido para que la liberen, se fugaron sin que la DFS pueda saber su paradero.

Si bien el tiempo que pasó en prisión Roberto Guevara es difuso, se tiene conocimiento que, vuelta la democracia, decidió volver a Argentina para ejercer su labor como abogado.

Carta de Beatriz a su familia mientras estaba en cautiverio.

El día que el hermano del “Che” Guevara secuestró a la hija de una de las familias más ricas de México

Beatriz Madero Garza, hija del empresario minero Enrique Madero Bracho, sobrino del ex General Francisco I. Madero, fue secuestrada por un grupo de guerrilleros exiliados entre quienes se encontraba Roberto Guevara, hermano del “Che”, en octubre de 1981. ARCHIVERO revela detalles de esta historia a través de una revisión de documentos gubernamentales y hemerográficos.

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